La historia de Jack Link's

DE LA NATURALEZA SALVAJE AL MUNDO

La historia del mejor snack de carne del mundo empieza en el norte de Wisconsin con la familia Link.
LOS ORÍGENES DE LA CECINA DE VACUNO
Fueron los nativos americanos quienes inventaron el jerky. Cortaban la carne de búfalo en tiras finas, la secaban al sol del verano y la ahumaban al fuego. Sazonaban la carne con hierbas que encontraban en la naturaleza salvaje del entorno. La carne curada de este modo servía de provisión en las extenuantes expediciones de caza, ya que era fácil de transportar y conservar durante mucho tiempo. También proporcionaba energía a los cazadores por su alto contenido en proteínas y hierro y su bajo contenido en grasas.
EN BUSCA DEL SUEÑO AMERICANO
Nuestra historia comienza con el bisabuelo de Jack Link, Chris, que abandonó Alemania para iniciar una nueva vida en Estados Unidos y sentó las bases de Jack Link's. Se instaló en Minong, en el norte de Wisconsin, en 1885, y trajo consigo toda una serie de deliciosas recetas de carne. Sus delicias se hicieron legendarias en poco tiempo, y granjeros y leñadores prácticamente le quitaban los aperitivos de las manos. Años más tarde, Earl, el hijo de Chris, abrió un supermercado con una carnicería en la que vendía de todo, desde herraduras y clavos hasta ollas y sartenes. Mantuvo la vieja tradición familiar produciendo las salchichas más deliciosas y la mejor carne seca que jamás había probado el Nuevo Mundo.
DE PADRE A HIJO
El hijo de Earl, Wilfred "Wolf" Link, nació en 1916 y nunca se separó de su padre. La familia Link le reveló sus secretos sobre la cecina desde el principio y más tarde se hizo un nombre como ganadero. Enseñó a su hijo Jack todo lo que sabía sobre la cría de ganado, el negocio de la carne y cómo producir los mejores productos cuando Jack aún era joven. Años más tarde, durante un viaje de caza con sus dos hijos, a Jack se le ocurrió la idea de probar viejas recetas familiares para producir Beef Jerky, y así nació Jack Link's Beef Jerky.
LA TRADICIÓN FAMILIAR CONTINÚA
Al igual que las generaciones anteriores al hijo de Jack, Troy siguió los pasos de sus antepasados. No había forma de escapar de la "carne" en sus venas. 130 años y cinco generaciones después, Jack y Troy trabajan codo con codo cada día con el compromiso permanente de elaborar deliciosos aperitivos proteicos de alta calidad.